En el barrio de Chelsea, en Manhattan, el rock nunca duerme. El epicentro de este fenómeno no es ninguna sala de conciertos ni ningún local de ensayo. Y ni siquiera tiene que ver directamente con la música. El culpable es el diseñador John Varvatos.

POR VÍCTOR GODED

Nacido en Detroit y amigo personal de Iggy Pop, Varvatos lleva el rock en la sangre. A los 16 años empezó trabajando en tiendas de ropa para pagarse discos y conciertos, y haciendo fotos de grupos de rock por placer y para ganar un dinerillo extra. Sus imágenes acabaron publicándose en Melody Maker, Rolling Stone o New Musical Express, y de dependiente saltó al diseño, convirtiéndose en alumno aventajado en Polo Ralph Lauren o Calvin Klein.

Desde 1999 vuela en solitario con su propia marca, y en sus diseños y campañas, para las que ha contado con artistas como Aerosmith, Ryan Adams o Chris Cornell, se nota su pasión por el rock. Hoy, a los 61 años, la oficina de Varvatos es uno los laboratorios de moda masculina más influyentes del mundo. Y su despacho, donde retumban el sonido melódico de un riff, el ritmo acompasado de una baqueta o el golpe seco de un slap, es un museo donde conviven esculturas de Ringo Starr, discos de Pearl Jam, guitarras de Iggy Pop y fotos del mismo John Varvatos.


AL DETALLE

El sombrero de Slash

Varvatos fotografió en 2002 al grupo Velvet Revolver –heredero de Guns&Roses y Stone Temple Pilots– para una campaña de su marca. Tras la sesión, Slash, su guitarrista, le regaló su icónico sombrero.


Jimmy Hendrix

El cuadro que preside el despacho es una foto de Jimmy Hendrix, uno de sus ídolos. A su derecha hay otra más pequeña, autografiada por el propio guitarrista, que Varvatos compró en una subasta solidaria.


Guitarras

Varvatos es el creador de la fundación filantrópica Save the Music, que realiza cada año una gala-subasta en Los Ángeles donde él mismo ha adquirido guitarras y bajos autografiados que guarda en su despacho.