Llamó tarde a las puertas de Hollywood, pero ahora está imparable. Estrena película, ‘La luz entre los océanos’, y aprovechamos para hablar con él de su chica, de motos y de su obsesión por los zapatos.

POR MARÍA ESTÉVEZ

Es el hombre con el que cualquier mujer sueña. Un tipo que seduce desde la gran pantalla con personajes inolvidables, ya sea interpretando Macbeth o a Mr. Rochester en Jane Eyre, a Magneto en X-Men o al creador de Apple en Jobs. Considerado el actor ‘it’ de Hollywood, Fassbender estrena La luz entre  los océanos, donde conoció a la actriz que hoy es su pareja, Alicia Vikander. Un filme que pone de manifiesto lo siniestra que puede ser la vida cuando la arrogancia se apodera de nuestras decisiones. Atiende a Código Único en Toronto, donde nos habla con un actitud natural –como si nos conociera de toda la vida- de su trabajo en el filme, su pasión por la motos y, por primera vez, sobre su actual novia. Vestido con un traje de chaqueta azul y una camisa blanca, se presenta a la entrevista con una imagen muy natural. Con casi 40 años, este actor medio alemán medio irlandés está revolucionando Hollywood. Y, aunque haya llamado tarde a su puerta, el éxito le persigue. Él no se inmuta ante tanta atención , pero reconoce que la fama es la «parte incomoda» de su trabajo.

Dicen los expertos que el carácter físico que otorga a sus personajes es lo que le hace diferente de cualquier otro actor.

Puede ser. Empecé mi carrera haciendo teatro y aprendí a usar mi cuerpo, a expresarme con los movimientos. Luego, cuando estudié Arte Dramático en Londres, me centré en el aspecto físico de la interpretación. Estudié mucho para controlar el espacio y el movimiento. Y tomé clases de ballet, de danza… Y no solo porque me divirtieran, sino porque sabía que me ayudarían a componer mis futuros personajes.

Pero también le gusta componer los personajes a través del vestuario.

Soy un actor muy físico, lo reconozco, pero también me gusta crear los papeles que represento a través del vestuario. Son esos detalles extra los que te informan de la personalidad de alguien. Cuando nos vestimos, diseñamos nuestro uniforme y nos expresamos con él. A mí me encanta fijarme en los zapatos, porque para mí son importantes.

Parece un fetichismo. ¿Por qué le parecen tan importantes los zapatos?

¿Fetichismo? [sonríe]. Quizá. Creo que todo empieza de abajo hacia arriba. Los zapatos me mantienen en el suelo, me dan seguridad. Una persona con los zapatos adecuados se siente mucho más segura de sí misma.

Mucha gente no sabe que usted empezó trabajando como mimo en los pubs de Irlanda recreando películas. Creo que la primera obra suya fue Reservoir Dogs

Cuando tenía 17 años solía ir de pub en pub haciendo pantomimas para ganar algo de dinero. Fue un tiempo de aprendizaje y lo pase genial. El mimo me ayudó a controlar los movimientos.

«Se me da muy bien la siesta. Me tumbo, me duermo, me levanto y ya estoy listo»

En su nueva película, La luz entre los océanos, trabaja con su pareja, Alicia Vikander ¿Como fue trabajar con ella?

La conocí rodando ese filme y le dije al director desde el principio: «Esta chica me asusta». Es una actriz sin miedos, valiente, me dejo muy sorprendido su actitud. Este rodaje fue sensacional. Todas las mañanas quería madrugar para ir a trabajar. Desde el principio hubo química entre nosotros, dependíamos el uno del otro para superarnos, para apoyarnos, creamos el escenario ideal.

El director del filme le obligó a vivir con ella durante semanas. ¿Fue una experiencia diferente?

Era necesario que viviésemos juntos porque estábamos rodando a una hora y media de distancia del hotel más cercano, en una isla al sur de Nueva Zelanda. Hubiera significado tener que levantarnos a las dos de la madrugada cada día para ir a rodar. Resultó que la experiencia se convirtió en mi recompensa, llegando al punto de no querer salir de aquella casa ni los fines de semana. Fue un lugar muy especial para nosotros.

¿Por qué cree que los personajes de la película hacen lo que hacen? 

Su aislamiento juega un papel fundamental. Viven una serie de traumáticas experiencias mientras intentan crear una familia. Lo que no tienen en cuenta es que el bebé que encuentran también tiene una madre que sufre por su pérdida, un sentimiento que ellos conocen bien. En la vida es importante ponerse en la piel de los demás.

¿Cual diría que ha sido el papel más importante de su carrera? 

Hunger, sin duda. Una película que habla sobre el hambre, y yo estaba hambriento de muchas maneras cuando rodé esa cinta. Recuerdo que dejé la producción durante diez semanas para perder el peso necesario y parecer que estaba famélico. Fue un proceso solitario, una profunda experiencia en la que me embarqué para rodar la última escena. Estaba hambriento de ser un actor real, no el tipo que hacia pantomimas en los pubs. Fue mi primera oportunidad de interpretar un papel protagonista en la gran pantalla. Deseaba con toda mi alma poder ganarme la vida como actor. Ese filme me brindó la oportunidad que deseaba, por eso me involucré tanto.

Ahora trajaba en todo tipo de películas: ‘mainstream’, independientes…

Soy el primero que está cansándose de trabajar tanto y verme en tantas películas. Pero actuar es mi pasión, me infunde conocimiento, experiencia y aprendizaje. Uno se instruye en diferentes ámbitos desde distintos escenarios. Las películas pequeñas se ruedan en cuatro o cinco semanas con equipos y recursos limitados que exigen imaginación, mientras que los grandes filmes comerciales se ruedan durante cinco meses y puedes permitirte demandas exageradas en función del personaje.

¿Cómo mantiene su energía cuando rueda durante cuatro meses o en días de catorce horas de grabación?

Se me dan muy bien las power nap (siestas cortas). Después de haber sido un mutante con superpoderes, mi superpoder en la vida real es echarme la siesta y levantarme como nuevo. Lo podría hacer ahora mismo: me tumbo, me duermo y me levanto como nuevo listo para volver a empezar. Michael Fassbender: «No soy Brad Pitt. Su fama está a otro nivel» 1

Usted, que parece que se ha convertido en el hombre perfecto, ¿cuál es su mayor inseguridad? 

Me han dicho que no causo una buena primera impresión. Recuerdo que cuando tenía treinta años era un actor sin trabajo, desempleado. Nadie llamaba a mi puerta con ofertas y cuando conocí a Steve McQueen para interpretar a Bobby Sands, el protagonista en huelga de hambre de Hunger, me dijo que la reunión fue sensacional. Luego me confesó que en ese momento me odió, pensó que era un idiota arrogante, y lo cierto es que yo me ponía a la defensiva. Por entonces trabajaba poco, no sabía cómo comportarme. He estado puliendo ese aspecto de mi personalidad [risas].

Parece que tiene un gran sentido del humor. ¿Tiene pensado hacer comedia?  

Estoy deseando que me ofrezcan una, pero nadie parece verme en ese género, porque no me ofrecen nada. Cuando conocí a Seth Rogen, antes de trabajar con él en Jobs, le dije que me encantaban sus películas y que a ver sí me daba un papel en alguna de ellas. Todavía estoy esperando… Creo que incluso le tiré un arándano a la cara: intentaba hacerme el gracioso y parece que no funcionó [risas]. Espero, de verdad, que en algún momento pueda colaborar con él en una película. Me encantraría.

En sus películas suele regalar al público poderosas escenas donde aparece desnudo. ¿Entrena mucho para mantener el cuerpo tonificado?

Me gusta entrenar para las escenas de acción. No me preocupan tanto las secuencias de desnudos, aunque siempre es una tentación mostrarse consciente del cuerpo. Para mi es excitante entrenar y nunca me cans. Me gusta sentirme poderoso y ágil.

Ridley Scott dice que usted es uno de los tres mejores actores del momento. ¿Sabe quiénes son los otros dos?

¡Si me dijo que yo era el mejor! [bromea]. ¿De dónde sacas que somos tres? Estoy bromeando, bromeando, acláralo. Para mí es un cumplido enorme estar en la lista de elegidos de cineastas con los que he trabajado. Es sensacional.

«El cine es mi pasión, pero estoy cansado de verme en tantas películas»

¿Sigue viajando en moto a través del mundo o la fama se lo impide?

Claro. Yo no soy Brad Pitt, su fama está a otro nivel. Cuando aparece por la puerta se desata la locura. A mí no me ocurre eso. Aquí y allí me reconoce alguien, sí, pero puedo viajar sin problemas. Nunca he tenido cientos de adolescentes persiguiéndome.

Pues en este hotel hay decenas de adolescentes esperándole a la puerta…

Sí, lo sé. Es que la adolescencia es una época muy entusiasta [risas].

¿Cual fue su último viaje en moto? 

Ha pasado bastante tiempo desde el último… Fui a Montreal, una excursión pequeña con una moto de alquiler. Ahora, con tan poco tiempo, trato de hacer viajes cortos. Aunque tengo planeado tomarme tres meses de descanso y viajar con mi padre en moto por América del Sur.

¿Su padre? 

Sí, nos gusta viajar juntos. Cruzar Europa con él fue una de las mejores experiencias de mi vida. Mi madre voló a varias ciudades para estar con nosotros. Vino a Sarajevo y Dubrovnik, donde alquilamos un barco y recorrimos las islas durante una semana. Mis padres siempre han trabajado muy duro en su restaurante y ha llegado el momento de que yo cuide de ellos: se merecen viajar, disfrutar y pasarlo bien con su hijo.


Michael Fassbender: «No soy Brad Pitt. Su fama está a otro nivel» 2

Cianfrance, el Celestino  

El  director de ‘La luz entre los océanos’ hizo que Fassbender y Vikander pasaran un mes aislados en un faro para sentir las condiciones en las que viven sus personajes. Y surgió el flechazo. Ella admite que se sintieron «aterrados y muy solos». Él le confesó a Cianfrance: «Esta chica me asusta».


 

Quiso ser guitarrista de un grupo de heavy metal y actuar era su plan B. Ahora que está dedicado a la interpretación, ¿cuál sería su plan C? 

No lo sé. Lo único que conozco desde dentro es la industria del catering; trabajar en bares, restaurantes y hoteles. Eso es lo único que no quiero hacer. Podría llevar perfectamente un bar porque es un negocio que conozco. Pero te voy a confesar mi verdadero sueño: conducir coches de carreras.

¿De verdad?  

Sí, durante toda mi vida he estado obsesionado con coches.

¿Y con la adrenalina?  

Sí, siempre me ha gustado la sensación de velocidad. Pero no tengo ni coche [risas].

Comprarse uno sería un buen comienzo.

Me gusta ir a competir en coches de carreras cuando tengo la oportunidad. Hay una pista de karts cerca de mi casa y voy cuando puedo. Tal vez lo empiece a hacer con mi moto: llevármela a la pista y correr con ella. Eso seguro que me divierte…


SUS CLAVES DE ESTILO

Cuero negro

Con jeans desgastados y sobre un suéter de punto o  una camiseta blanca, la chaqueta negra de piel es uno de sus accesorios básicos. Uno de esos que le da el punto canalla a Fassbender. Michael Fassbender: «No soy Brad Pitt. Su fama está a otro nivel» 4


Básico 

La camiseta de algodón, en gris o blanco, con cuello caja o en uve, es uno de sus básicos. ¿El complemento favorito para este look? Unas gafas de aviador.Michael Fassbender: «No soy Brad Pitt. Su fama está a otro nivel» 3


De gala 

En la alfombra roja también pisa firme. Ya sea con traje y corbata (tiene predilección por los tonos azules) o con esmoquin y pajarita, Fassbender saca su lado más ‘gentleman’, con el torso bien recto, la mirada profunda y su media sonrisa. Michael Fassbender: «No soy Brad Pitt. Su fama está a otro nivel» 5


‘Street style’ 

Botines de piel, gafas de aviador, bufandas de cachemira o cinturones componen la galería de complementos del armario del actor.Michael Fassbender: «No soy Brad Pitt. Su fama está a otro nivel» 6