Creó y vendió su primer videojuego a los 12 años. En la veintena fundó Paypal. Ahora, en los 40, es el dueño en Tesla, Space X y SolarCity. Elon Musk es un hombre del renacimiento.

POR VÍCTOR GODED

Tal vez el punto de inflexión en su exitosa carrera fuera el servicio militar. El que Elon Musk logró eludir cuando, a los 17 años, salió de su Sudáfrica natal porque en aquellos tiempos del apartheid cumplir con esa obligación significaba maltratar a la población negra. Se mudó a Canadá, de donde es originaria su familia materna, en una escala previa a su aterrizaje definitivo en Estados Unidos.

Nacido en Pretoria el 28 de junio de 1971, se cultivó entre tebeos de cómics y lecturas de Nietzsche o Schopenhauer. Víctima de burlas y palizas de sus compañeros, logró refugiarse en la tecnología. A los 10 años aprendió a programar por su cuenta con un ordenador Commodore VIC-20. El primer éxito comercial le llegó dos años más tarde, cuando vendió el videojuego Blastar, de temática espacial y de cosecha propia, por 500 dólares.

Tomó la alternativa en el mundo de los negocios en territorio estadounidense, la meca del business. A los 24 años, y con la licenciatura de Administración de Empresas y Física por la Universidad de Pennsylvania ya en su CV, fundó su primera compañía: Zip2 Corporation, en un contexto donde internet aún estaba rompiendo el cascarón. Se dedicaba al desarrollo, alojamiento y mantenimiento de sitios web específicos para empresas de medios de comunicación, con clientes como The New York Times.

Paypal, su primer gran éxito

Entró en el Olimpo de los millonarios en 1999 aprovechando la burbuja de las punto com. Un cambio de cromos que surgió con la venta de su idea a Compaq Computer por cerca de 350 millones de dólares y se afianzó al aventurarse en el proyecto X.com, especializado en servicios financieros y pagos vía correo electrónico. Eran los cimientos de PayPal, la firma número uno en transacciones por Internet en la actualidad y cuna de fundadores de sociedades que han revolucionado el sector, como Youtube o LinkedIn.

En 2002, eBay adquirió la firma por 1.500 millones de dólares. Musk, que era el accionista mayoritario con un 11,7%, ingresó en su cuenta bancaria la inyección suficiente para poder desarrollar innovaciones en sus ámbitos favoritos: el automovilístico, las energías renovables y el espacio exterior.

«Elon Musk tiene una mente privilegiada. Va a cambiar el futuro de la Humanidad. Yo le donaría toda mi fortuna». Son palabras de Larry Page, CEO y creador de Google. Llenas de sentido, porque sus planes empresariales están destinados a cambiar el mundo. Ashlee Vance, autor de su biografía autorizada, defiende una teoría impactante: «Puede lograr cosas mucho más importantes que Steve Jobs. La cuestión es si podrá aguantar emocionalmente». Comparaciones a un lado, su carrera profesional está hoy en día claramente diversificada.

Es la cabeza visible de Tesla, corporación fundamentada en el desarrollo del vehículo eléctrico: «En el futuro podrás viajar en coche gratis, para siempre, con la única ayuda de la luz del sol», ha repetido el multimillonario. Un sueño que ha ido adquiriendo forma. Primero a través del deportivo Roadster, que presumía de una velocidad punta de 201 km/h, pasaba de 0 a 100 en 3,9 segundos y una autonomía de carga de 393 Km. Luego con el modelo S, con una independencia media de 407 kilómetros. El siguiente paso ha sido el Tesla Model X, un todocamino de siete plazas, dotado de dos motores independientes y habilitado para alcanzar los 100 km/h en 3,2 segundos una vez encendido. Al igual que Pulgarcito, ha ido colocando cargadores en centenares de puntos de EE.UU. como si fueran migas de pan.

Solo negocios: Elon Musk 1Elon Musk fue nombrado Empresario del Año en 2007 por la revista Inc Magazine. Según la publicación, esa palabra se le quedaba corta.

 

La última gran apuesta de la firma no tiene que ver con los coches, sino con los hogares. Su nombre es Powerwall, se puede instalar tanto en el interior como en el exterior y la función es almacenar durante el día energía solar para integrarla en la red eléctrica, con el consecuente beneficio económico en la factura mensual.

La preocupación por el crecimiento sostenible le animó a embarcarse junto a sus primos en SolarCity, que diseña e instala paneles solares en edificios. Hoy en día es uno de los líderes mundiales del sector.

Pero su ambición traspasa los límites planetarios. El cohete Falcon 9, diseñado por su SpaceX, ya es capaz de viajar fuera de la atmósfera terrestre y aterrizar sano y salvo en tierra firme y en el mar. No conforme con eso, se ha propuesto lanzar una flota de 700 satélites para llevar internet a todos los lugares del mundo, incluso los más remotos.

Un ‘iron man’ de carne y hueso

La figura real de Elon Musk tiene su álter ego en la ficción: fue la inspiración de la nueva generación del Iron Man en el cine. El director de la saga, John Favreu, y el actor principal, Robert Downey Jr., se percataron de que estaban ante su numen cuando se reunieron con él. Como buen aficionado a los superhéroes –e impulsado por el ego–, la idea le llenó de ilusión. Tanto, que prestó las instalaciones de SpaceX para el rodaje e incluso hizo un cameo en la segunda parte. Ahora es él quien está obsesionado con ‘dar vida’ a Tony Stark. Hace apenas un año se entrevistó con el secretario de Defensa de EE.UU., Ashton Carter, para «hablar de un traje metálico volador», según anunció en Twitter (a pesar de los intentos del Pentágono por mantenerlo en secreto).

«Para lograr desafíos ambiciosos tienes que preparar algo grande». Si hace más de cinco siglos Colón señaló con su dedo en dirección a América, el suyo apunta hacia Marte. El reto es que la colonización del Planeta Rojo sea una realidad en dos décadas y ya ha bautizado al proyecto: Mars Colonial Transporter. Para 2018 espera enviar una nave Red Dragon no tripulada. Los vuelos de prueba se iniciarían en el 2022. Y los primeros seres humanos viajarían dos años más tarde con, probablemente, solo el billete de ida. Es precisamente allí donde a Elon Musk le gustaría descansar para siempre: «Quiero morir en Marte».


LOS NEGOCIOS SON LO PRIMERO

El periodista Ashlee Vance, su único biógrafo autorizado, asegura que Elon Musk machaca a sus empleados, les impone objetivos irrealizables y les hace trabajar hasta el agotamiento. Tener erratas en los e-mails o no hacer nada «fantástico» son motivos de despido. 

No duerme por la noche por miedo a que un ejército de robots se adueñe de nuestro mundo y cree que la salvación de la Humanidad pasa por llevarnos a Marte.

Sin dejar de lado sus proyectos con SpaceX o Tesla (en la imagen), ahora está avanzando con el diseño del Hyperloop, un transporte futurista y ultraveloz que unirá grandes ciudades a través de cápsulas con capacidad para 30 personas. Está previsto que a finales de año empiece la fase de pruebas.  


POR SUS EMPRESAS LE CONOCERÁS

Paypal: el método de pago que triunfa en la red

Surgió de la fusión de Confinity y X.com. Aunque le dio dinero y fama, lo ve como un trampolín:  «Nunca quise quedarme en X.com y Paypal mucho tiempo. A diferencia de la exploración espacial o el calentamiento global, no quería pasar el resto de mi vida en los pagos online».

Spacex: objetivo, conquistar el espacio

La firma nació en 2002. La NASA les contrató tras abandonar los transbordadores espaciales en 2011 para llevar los suministros a la Estación Espacial Internacional. De este modo, tiene el honor de ser la primera empresa privada dedicada a esta exclusiva misión.

Solo negocios: Elon MuskTesla: el futuro de la automoción es eléctrico

El dinero obtenido por la venta de PayPal le permitió invertir 70 millones en esta empresa fundada en 2003. Con el paso de los años se convirtió en su director ejecutivo (CEO), socio principal con casi la tercera parte de las acciones y arquitecto principal de sus productos.

Solarcity: energía hasta para los más desfavorecidos

Musk preside esta compañía que diseña, financia e instala sistemas de energía solar y construye estaciones de carga para los vehículos eléctricos. Su fundación, Give Power Foundation, proporciona energía gratis a los más desfavorecidos.


UNAS CIFRAS MAREANTES

Rico e influyente

Es actualmente uno de los 35 hombres más ricos de Norteamérica. Además, forma parte de las 75 personas más influyentes del siglo XXI, según Esquire.

13.700 millones de dólares es su fortuna, según las estimaciones de la revista Forbes.

Fanático del trabajo

Es la nueva figura de Silicon Valley, equiparable, según los especialistas, a gigantes de la industria como Henry Ford o John Rockefeller. 

16 horas trabaja cada día, según Ashlee Vance, su biógrafo. Musk no desconecta ni los fines de semana. Sus empleados están sometidos al mismo ritmo.

Tren del futuro

En su hoja de ruta de proyectos a medio plazo está el Hyperloop, una especie de Concorde terrestre que circularía por tubos presurizados.

1.220 km/h sería su velocidad media. De Madrid a Barcelona, en 30 minutos.