Gareth Bale pidió matrimonio a su novia en esta isla privada, Cristiano Ronaldo la ha disfrutado con amigos, Ron Wood, el guitarrista de los Rolling Stones, sabe bien lo que son sus atardeceres… Y esta lista de clientes de la isla privada de Tagomago ha engordado esta semana con otra celebrity, Justin Bieber.

Ibiza es un imán para las celebrities. Y que elijan la isla para pasar unos días de descanso es más que normal. Prácticamente todas optan por alojarse allí, pero los que quieren gozar de total privacidad miran un poco más allá, a la isla de Tagomago, una isla privada propiedad de un empresario suizo y que desde hace diez años se dedica a explotar comercialmente Matthias Kühn, un personaje bien conocido en España por ser el novio de Norma Duval.

La isla, aparte de bella, es un búnker. Y quien la alquila lo hace a sabiendas de que  una cláusula de confidencialidad en el contrato de alquiler detalla que ningún miembro del personal de la isla puede decir quién está alojado en cada momento.

¿Entonces, cómo se ha desvelado ahora que el cantante Justin Bieber, pasó aquí cinco días a principios de septiembre? Por las pruebas gráficas que los paparazzi han tomado en la isla pitusa. En una de ellas se puede ver al cantante junto a su padre en una cala. A Bieber también se le fotografió dos noches en los reservados de Lío y Ushuaïa. Y hay fotos de su paseo por un mercadillo hippie del norte de la isla. Y como Bieber y su corte no estaban en Ibiza, solo había una opción: la cercana isla de Tagomago, que se alquila por semanas.

¿Pero qué tiene esa isla que ha atraído a Bale, Ronaldo, Ron Wood o Justin Bieber? Tranquilidad y los mejores atardeceres del Mediterráneo.

Tagomago es una de las pocas islas privadas del Mediterráneo, y se puede alquilar por unos días para descansar o para celebrar un evento. Todo ese lujo está a solo 900 metros de la costa de Ibiza. En sus 600.000 metros cuadrados de extensión cabe mucho: grandes praderas verdes surcadas de caminos, una cala con embarcadero al oeste y acantilados esculpidos por un mar que aquí adquiere tonalidades de intenso azul.

En el corazón de Tagomago está la única villa que existe en la isla. Por supuesto, es tan espectacular como el entorno. La casa, proyectada por un interiorista de prestigio internacional, cuenta con cinco dormitorios dobles y baños en suite, pero está diseñada, sobre todo, para disfrutar del impresionante paisaje mediterráneo. Enormes terrazas rodean toda la propiedad, ofreciendo panorámicas de la costa de Ibiza, del mar abierto y de la plataforma de la piscina, donde también encontramos el jacuzzi. El blanco, la piedra y la madera predominan en la decoración de toda la villa, y el mobiliario de las terrazas –camas con dosel, pérgolas, tumbonas–, de estética chill out, invitan al relax. Todo parece diseñado para asistir al mayor espectáculo de las islas Pitiusas: el atardecer.

¿Y cuanto cuesta alojarse en este paraíso privado? A partir 100.000 € más IVA a la semana, Tagomago y todo lo que ofrece puede ser suya.