Poco han cambiado las cosas desde que el traje se convirtiera en el uniforme por excelencia del hombre allá por el siglo XIX. Pero, pese a todo, no está de más volver a repasar en este inicio de temporada cómo debemos llevar la prenda más elegante y versátil del armario masculino.

POR JOSÉ LUIS DÍEZ-GARDE 

 

1. Ojo con el cuello

Puede ser italiano, inglés o francés, pero evita el de botones. Busca los que necesitan ballenas, pues siempre estarán perfectos.

2. El tipo de nudo

De todas las posibilidades que tienes, busca el nudo de corbata más proporcional con tu cuerpo.

3. La mezcla prohibida

Para la historia quedó aquello de que la corbata y el pañuelo de la americana compartieran estampado. Para marcar estilo busca siempre el contraste.

4. Los botones

Se puede adivinar si estamos ante un buen traje simplemente observando los botones. Si hace falta, cámbialos por unos de nácar. Marcarás la diferencia.

5. Las pequeñas joyas

Los gemelos deben ser discretos. Búscalos en oro o plata, o decántate por los diseños de firmas como Samuel Gassmann.

6. ¿El reloj? clásico

Los smartwatches ganan terreno pero nosotros seguimos prefiriendo las máquinas clásicas. Mejor si son con correa de piel.

7. ¿Anillos?

Iconos de estilo como el Príncipe Carlos siempre llevan grandes anillos con piedras destacadas. Sirven para romper con una imagen demasiado clásica.

8. Juega con el color

Los calcetines deberían coincidir en color con el traje, pero ¿por qué no seguir el consejo de Hackett y jugar con el color?

9. El toque final

Deja a un lado los mocasines y busca los de cordones, los de hebillas o los modelos con borlas.